martes, 20 de septiembre de 2011

Soy una flor

Soy una flor. Soy débil, soy observadora, soy amarilla. Me tambaleo con cada viento, hago fuerza para mantenerme firme, pero nunca es suficiente. Me muevo de aquí para allá, y sólo a veces me animo a dejarme llevar. Me dejo mecer, me permito bailar y de vez en cuando la lluvia me limpia y me sacude la rutina. Pero a veces soy yo la que llueve, sí, a mí también se me da por llorar.

Soy flexible pero quebradiza. Me puedo acomodar sin quejarme, pero basta un tironcito para deshacerme; y ya me deshice un par de veces, pero con cada mañana vuelvo a elevarme, vuelvo a mirar al sol, a perfilarme, a perseguirlo. Hasta que cae la noche y prefiero esconderme. Cuando oscurece observo por un instante la luna y la fijo en cada uno de mis pétalos. Tal vez alguien logre algún día verla en mí, y hasta tal vez enamorarse. Pero la noche me torna más vulnerable. Soy un buen refugio, eso sí. Soy cálida, soy un buen oído, y soy un poco más vistosa cuando hay sol.

Soy suave, soy dulce, soy miedosa. Le temo a los cambios, pero aun los deseo. Le temo a lo que pueda haber del otro lado, a lo que queda lejos, a lo que pueda venir, a lo que va a venir; y le temo a los seres humanos. El invierno también me aterra y estoy segura que el día que muera será uno de los más fríos del año que corra. Correr… correr es algo que quisiera. Y también quisiera saltar, conocer cómo da el sol unos metros más al norte, y tal vez volar. Pero soy una flor. Soy frágil, soy silenciosa, soy pequeñita... y sólo soy una flor.

2 comentarios:

BF dijo...

esta primavera nos deja muchas reflecciones !

Mariana dijo...

me gusta jugar a ser.
me hiciste acordar a un pequeño y hermoso corto, "el color de las flores", ahí va: http://youtu.be/V_sZl3TdbkU

por cierto, qué bueno volver a leerla en mis páginas.
abrazo