domingo, 25 de julio de 2010

Tarde de sol en el parque

Me gustan los besos en la mejilla en el medio del parque, bajo el sol de una siesta de invierno. Me gusta darme cuenta que nuestros dos pares de ojos están atentos a lo mismo. Que el perro que ahora corre desesperado porque lleva tantos días encerrado en un departamento, en unos minutos estará cansado y vendrá a querer robarnos, entre risas, un poco de jugo y galletitas. Me pregunto si no podré traer a mi gato a que corra de la misma forma. Te preguntás si podríamos traer a mi gato a que corra.

Hay un niño que está a punto de enojarse por completo. Lleva un montón de tiempo intentando volar su cometa y ésta vuelve a caer una y otra vez. Y cada vez que cae hacemos el mismo gesto, cara de sufrimiento, elevamos los hombros, entrecerramos los ojos, amortiguamos los golpes… y uff… menos mal que no se rompió, así puede volver a intentarlo. El pequeño se enoja al ver cinco cometas de diferentes colores en el aire y mira defraudado la suya, todavía en su mano… pero no se vence, respira hondo y vuelve a intentar. Hasta que por fin… su cometa azul ya está en lo alto del firmamento, peleando por el puesto a la más alta.

Me mirás y me sonreís. Te devuelvo el gesto con los cachetes gordos y la boca llena de galletas. Largás una carcajada. Me tendés tu mano y decís algo del nene y su cometa. Pero estoy paseando por el centro de tu pupila, por el brillo en tu retina. Se agita mi alma, toman vuelo los pirpintos en mi estómago y deseo sumergirme en lo más hondo de tu mirada. Besás mi mejilla. Uy, eso no estaba planeado... Creo que me sonrojé un poco.

Vuelvo a tu retina, pero esta vez me deslizo a tu sonrisa. ¡Qué fantástico paisaje tenías escondido! ¿Puedo quedarme a vivir en tu sonrisa? Prometo cuidarla.

5 comentarios:

Doamna care plânge dijo...

Que bello!!
Es si es estar enamorada!!!
jeje si es verdad, cuando sentimos la mirada del otro, que se posa sobra la nuestra..
Sentimos que esa persona siente lo mismo

Joaquín Jesús dijo...

Ah, el universo de lo pequeño, de lo inadvertido, de lo cotidiano. Ese que tantas veces desdeñamos, que pasan ocultas, inadvertidas, sutiles.

Muy hermoso señorita.

Mis saludos

Soler dijo...

No se porque el niño de la cometa me recordó al niño de la película de "up".

Crees que los gatos también se echen a correr? La mía se la pasaba dormida, no tenia apuro por hacer ningún tipo de actividad física que le hiciera ponerse en forma... (estaba en forma... en forma de bolita, era obesa).

Me gustó.

Daniel M. Alonso dijo...

Yo prometo,a partir de ahora,leerte y mirarte sólo cuando valga la pena.Saludos.

Manu dijo...

Que lindo fragmento. Momentos, momentos que si no son admirados y tomados con el corazón el tiempo los arrebata y no los devuelve. Me encantó. Saludos!.