viernes, 29 de febrero de 2008

Desencuentro en un ascensor

Él permanecía de pie allí dentro. De repente el cubo espejado se detuvo, las puertas se abrieron rápidamente y ella ingresó al ascensor. Él miraba cómo los números de los pisos se iban encendiendo y apagando con una débil luz naranja a medida que descendían. Ella miraba fijamente un punto en el cartel que decía “en caso de emergencia”. Fueron minutos largos e incómodos para ambos. Ella era de su tipo. Él era como el hombre que ella siempre quiso a su lado. No lo notaron. No se animaron a cruzar ni una palabra y el ascensor llegó a destino. Ambos salieron del cubo que con los espejos los multiplicaba miles de veces y se mezclaron en la multitud, desperdiciando así una de las mejores oportunidades que la vida les había regalado.

4 comentarios:

Ein ~ dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
tami dijo...

Para vos q no me crees q siempre entro y, simpre toy atenta a todo lo q suben.. a vos q te olvidaste de mi y no me llamaste para ir a tu casa te queria decir (bueno no te lo queria antes q nos veamos) pero por una cosa o por otra no tengo mucho tiempo yno te pude ver ni te pude felicitarr!!! peor me re alegroo q tes de novia... me puse re contenta cuando me entere y espero de verdad lo mejor. Cuando te vea te voy a felicitar personalmente pero no queria dejar de decirteee lo contenta q estoyy te re quieroo gordaaa y te veoo prontisimoooo un besito!!!!!!

Tami

•°¤*(£AURA)*¤°• dijo...

eso nos debio pasar a todos en algun momento y todavia no nos hemos dado cuenta... claro que creo que si definitivamente son el uno para el otro el destino en algun momento los unirá... Un saludo

Tomás dijo...

Siempre imaginaba que al detenerse el ascensor en un piso aleatorio, se abriría la puerta dejando ver así al amor de su vida y que juntos se marcharían hacia algún destino incierto. Lo único cierto era que, en la mayoría de los casos, no era más que la anciana vecina del tercer piso, el portero que sacaba la basura o algún que otro visitante ocasional. De todas formas, él siempre mantenía la fantasía. ¿Quién sabe?. Quizás algún día...



Eso subí, hace muuuucho en mi flog, me hizo acordar. :)

Veo que se te pegó mi melancolía por algún lado y te dejaste llevar por el encanto de la nostalgia de los desencuentros, no?. Me encanta que sea así. Son mis historias favoritas.

Vale, hace mcho no hablamos! Pongámonos las pilas! ajjaja te dejo un besote enorme