miércoles, 16 de febrero de 2011

Estereotipos

No chiquitito, no mi chiquito. Los rombos no son de varón, ni el color rosa de mujer. El azul tampoco de nene, ni las flores de nena. Al pelo corto también lo usan las chicas, y, ¿no sos vos varón y querés tu pelo largo? No catalogues en voz alta. No juzgues desde lejos. No creas todo lo que te digan. Descubrí con tus propios ojitos lo magnífica que puede ser la gente detrás de una camisa de flores, un estampado de rombos, una remera rosa, o la cabeza rapada.

5 comentarios:

Violeta Color dijo...

El único problema que tienen los niños, es que los adultos andan marcandole los estereotipos constantemente.
Suerte que algunxs reneguemos de eso, suerte que los niñxs nos hagan renegar de eso.
Así como mi hermanito, con su pelo hasta la cintura, y su frente en alto cuando sus compañeritos lo cargan, y su cara de desencajado, ante nuestra opción de cortarlo para que no lo molestaran, y defendiendo su pelo con dientes y uñas largas.
Que bueno, que los caminos, anden libres de prejuzgamientos a veces.


Lindo Valebé, lindo texto.

Fernando dijo...

Simple, sencillo, sabio… creo que ese es el primer concejo que deberían darnos a todos desde la más temprana infancia. Ojala lo escuchen muchos. Saludo.

Yus :) dijo...

Mucha razón, pero cuántas veces nos sorprendemos a nosotros mismos judgando a alguien por su apariencia? creo que es algo inevitable, algo que hacemos continuamente de forma inconsciente, claro que rectictificar es de sabios ;)
Siento mucho lo de tu abuelita, una gran sonrisa para ti mucho ánimo :)

Santiago Juárez dijo...

La infancia... Ese momento tan importante; clave en nuestra educación. Pensaba hace unos días (no recuerdo si en base a lo que leí aquí o porque simplemente me salió) en que todo lo que te dicen en la infancia suena a una verdad irrefutable. Aunque ni siquiera es una verdad (que podría estar yuxtapuesta a una falsedad o error) sino que es un hecho ineludible, no hay otra realidad. Claro que, cuando crecemos, nos damos cuenta de las "otras" verdades, pero la huella de esa educación es profunda... Y muchas veces es malgastada en casos semejantes al expuesto en tu párrafo. Si, una mirada muy acertada Vale ;)

marie augustine. dijo...

aii... los prejuicios.
me gusto mucho la anterior, y tu ¿pintura?.