viernes, 8 de octubre de 2010

Conformista

Hoy puedo conformarme sólo con ver de reojo tu silueta a contraluz. Saber que sos vos, intuir que te escondés detrás de la piel que tanto he deseado. Puedo conformarme con una ínfima ráfaga de tu olor, de ese aroma tan tuyo que sólo puedo encontrar de a retazos en mi memoria, pero cada vez es más difícil recrear. Se escapa de mi mente, se escapa de mis manos. Te me escapás de todos lados.

Puedo conformarme con acariciarte sólo el dedo índice. Que de las enormes extensiones de suaves pieles que te cubren, sólo me prestes tan pocos centímetros donde sienta tu calor, donde vea tu color. Es que sólo necesito saber que seguís ahí. Que estás. Que existís. Te busco hasta el punto en que yo me pierdo. Y no sé detenerme. Y ya no sé cómo volver, ni dónde dejé mi ancla, o dónde el camino de migas de pan.

Me conformo con la cuarta parte de tu desordenado iris color avellana; que tal vez lo acompañe un par de pestañas para que me devuelvan algo de mí, para que me muestren que sigo ahí. Es que no puedo, no puedo verte y no acercarme. No puedo sentirte y no rozarte. No puedo no sentir las ganas de besarte, de estrecharte contra mi pecho. De hundirte entre mis brazos. No puedo matar lo que siento, ni puedo darle forma. Pero siento. Y siento tanto, que no te das una idea.

Hoy me conformo con mirar, sólo mirar desde lejos tu abdomen, o una pequeña parte de él. La que vos quieras. Prometo no acercarme.

También puedo conformarme con que sólo me dejes colocar mi mano sobre tu hombro, para así percibir cada movimiento y vibración de tus huesos. Aunque se muevan hacia el lado contrario en el que yo me encuentre. Aunque tu brazo esta vez no me busque.

Me conformo sólo con el perfil de tu nariz; por sólo un segundo, si es todo lo que tenés, o todo lo que merezco. Dame con el gustito de saciar esta necesidad con tanta intensidad.

Hoy puedo conformarme con lo que sea. Con lo que quieras darme o compartir. Con lo que a vos te sobre, que a mí tanta falta me hace. Lo que a vos no te guste, que a mí sé que me va a alcanzar. Con una pequeñísima gota de tu alma, un milímetro de tu cuerpo, un segundo de tu tiempo, o una pizca de tu (nuestra) existencia. Sólo eso.

8 comentarios:

Naomi dijo...

'Te me escapás de todos lados.'

Me gustó bastante =) no te sabría decir exactamente por qué, pero supongo que realmente se siente ese punto de 'bueno, te adoro infitamente y no es suficiente... así que me conformo con lo que sea que pueda tener de vos'

Dejo saludos pues!

Naomi dijo...

(yo solía tener un blog llamado Fragments of Duality!... me cayó muy simpático eso, maravilloso lo que puede ser plasmar fragmentitos de uno mismo)

Zoe dijo...

...tiene aires de una canción que me suena mientras voy leyendo
''...Y si quieres también
puedo ser tu trapecio y tu red,
tu adios y tu “ven”,
tu manta y tu frio,
tu resaca, tu lunes, tu hastio...'

de otro conformista/conformado...
Se ve que es un buen estado para escribir.
Ta lindo!

albordedelabismo dijo...

Cuando uno menos lo desea, comienza a escribir sobre el amor, nos invade, nos llena. No creo que sea lo correcto conformarse pero cuando uno tiende a hacerlo es porque realmente AMA.

Un saludo =)

ALFONSINA dijo...

Es increible cómo cuando tenemos a ESA persona con nosotros siempre le pedimos un poquito más. Y cuando nos falta nos conformamos con cualquier parte de las sobras que quiera regalarnos!

Saluditos! Al!

India dijo...

que lindooo escritora mia!!!
me dio hasta melancolia... y tantas ganas de conformarme un ratito...
t xtraño
besoss

Bruno dijo...

No te conformes, nunca. Al final, sólo te queda un sentimiento feo contigo misma. Hay algo malo en el vaivén, en que esta tarde me dejes tocarte la punta del índice como dices, pero mañana no siquiera sepas donde está apuntando o a quién señala. La energía para quien ofrezca toda su piel, y tú puedas acompañarla con la tuya también.

Santiago Juárez dijo...

Hermosa entrada Vale... Me llegaste de nuevo, y me generaste esta sensación de que lograste plasmar eso que tanto sentí y nunca le encontré las palabras. El último párrafo es mágico... :)