viernes, 30 de octubre de 2009

Juego de niños



Pechos como sube y baja constante, cabezas como calesitas desde hace tiempo, la conciencia como hamaca imparable, y sólo puedo soltar mis manos en la cima del tobogán y dejarme caer...

y caer...

y caer.

Y esperar ver dónde caigo. Arena, césped, barro, cemento, quizás un interminable abismo. Esperar para saberlo. Tiempo. Eso que los niños ignoran.





Ph: Valebé


3 comentarios:

Der Unbekannt dijo...

Ay, voy a llorar!! Esa es una forma infalibre de hacer que me percate... DE QUE YA TENGO 22 AÑOS. Los viejos del tango, el bar y los amigos sugieren que VEINTE AÑOS NO ES NADA... Yo creo que con sesenta o setenta años encima esa frase tendría mucho sentido. Pero 20 años... es el...

22-----100
2o-----X

20x100= 2000
2000/22=90.91

ES CASI EL 91% DE MI VIDA... Puede que corresponda a que no he hecho nada de mi vida..... pero es muchísimo tiempo. Y está bueno que, a pesar de no volver a las hamacas, los toboganes, uno que otro "subibaja", pero no como chicos..... Me gusta la idea.

Valentina Becker, seguí así que quiero ver tu nombre por encima del de ängeles Mastretta.

Darío Sosa

Sofy M dijo...

Hola Vale, me gustó la analogía.Siempre vislumbré mi vida como una montaña rusa, idas, vueltas, subidas y bajadas, etc.En cuanto al tobogan, no importa que hay al final, mientras sea tierra firme.

Sol dijo...

Muy lindo tu blog, voy a pasar más seguido a leerte.
Un abrazo.