sábado, 31 de julio de 2010

Aburriéndome

Debo confesar que a veces, la vida me aburre. Contra mis principios y contra mi experiencia, hace días que estoy aburrida. Tal vez no he buscado demasiado, pero de las actividades que se me presentan, ninguna me entretiene. Lo que leo no me atrapa al punto de consumirme entre las páginas de algún libro. Tampoco me engancho como quisiera con ningún blog. Rondan ideas y palabras sueltas por mi cabeza, pero al sentarme, ya sea frente al teclado, o lapicera en mano, todas se han dispersado, cada una por su lado. Y por más que intente, y que piense, no logro conectar un concepto con otro y la hoja en blanco empieza a ponerme nerviosa. Entonces en uno de esos muchos pestañeos me doy cuenta que estoy aburrida, que no quiero escribir, que no es el momento.

Estoy inquieta, esa es la verdad. Actualizo la página de inicio de Facebook y siempre carga lo mismo. Y cuando hay algo nuevo, no me interesa y es aburrido. Abro YouTube, pero sinceramente, no tengo ganas de ver nada. Una película, pero aparece el segundo personaje y me harté, no estoy para andar recordando nombres e historias ajenas.

Entonces pienso en hablar a alguien. Una merienda con alguna amiga podría ser una interesante forma de pasar la tarde... pero la verdad es que no quiero ver a nadie. Fulanita se la va a pasar hablando de su novio. No me interesa. Menganita va a traerme todos los chismes de gente que ni recuerdo que existe. No quiero enterarme de nada. Pepita va a estar emocionada por que le cuente de mi vida últimamente. No tengo ganas de hablar. Aparte... tampoco tengo nada que contar. Podría invitar a alguna amiga a “mirar el cielo acostadas en el césped”. No creo que a ninguna le suene interesante. Además, ni ganas de moverme de mi casa tengo. Y después de la tercera nube que vea pasar, voy a querer salir corriendo a dar vueltas por donde sea que esté. Eso a ninguna le resulta interesante. Uy, sí que estoy inquieta.

Vuelvo a cualquiera de los dos libros que tengo a medias, vuelvo a mi cuaderno, a la computadora... hasta intento dibujar... pero nada me entretiene más de cinco minutos.

Definitivamente, la vida está un poco aburrida. Siento que necesito algo que me de vuelta, que encienda una chispa. Lo que sea. Quiero que algo me haga pensar, me haga dudar, me haga llorar. Que algo dé un vuelco y cambie mi aburrimiento. Que no me deje dormir, que me carcoma la intriga. Que algo me duela, o que se me escape entre las manos. Que me erice la piel y me tienda el alma el alma al sol. Que la música me revuelque entre dos almohadas, abra mis venas al aire y explote mi pecho. Que mis puños sangren por la presión de mis propias uñas. Que alguien diga mi nombre. Quiero sentir el valor de correr a buscar esa voz. Que algo, lo que sea, me despierte de una vez. Y que sea rápido.

viernes, 30 de julio de 2010

Me gustaba...

Me gustaba la forma en que me estremecías
cada vez que al oído algo me decías.

Me gustaba despertarme a media noche
con alguno de tus golpes de inspiración insomne.

Me gustaba que me escribas,
adivinarte entre tu apurada caligrafía.

Me gustaban tus caricias en mi cabello,
que me llames sólo para decirme “te quiero”.

Me gustaba tu voz al despertarte,
que al estar triste me pidieras que te cante.

Me gustaba el lugar que decía “reservado” en tu pecho
tus cabellos despeinados por el viento.

Me gustaba ser un poquito irresponsable,
que correr contra el reloj sea algo constante.

Me gustaba tu mirada de ternura,
la mía que te sostenía, llena de preguntas.

Me emocionaba nuestra inconciencia,
desconociendo lo que era la paciencia.

Me gustaba que acaricies mi pupila
con tu mirada fija.

Me gustaba que acaricies mi alma
con cada una de tus palabras.

jueves, 29 de julio de 2010

Words, words, words

Words can be like X-rays, 
if you use them properly,
 they’ll go through anything.

[Las palabras pueden ser como rayos X, 
si las usas correctamente, 
pueden ir a través de cualquier cosa.]

Tx: Aldous Huxley, Brave New World | Ph: google.com | Edición: Valebé

domingo, 25 de julio de 2010

Tarde de sol en el parque

Me gustan los besos en la mejilla en el medio del parque, bajo el sol de una siesta de invierno. Me gusta darme cuenta que nuestros dos pares de ojos están atentos a lo mismo. Que el perro que ahora corre desesperado porque lleva tantos días encerrado en un departamento, en unos minutos estará cansado y vendrá a querer robarnos, entre risas, un poco de jugo y galletitas. Me pregunto si no podré traer a mi gato a que corra de la misma forma. Te preguntás si podríamos traer a mi gato a que corra.

Hay un niño que está a punto de enojarse por completo. Lleva un montón de tiempo intentando volar su cometa y ésta vuelve a caer una y otra vez. Y cada vez que cae hacemos el mismo gesto, cara de sufrimiento, elevamos los hombros, entrecerramos los ojos, amortiguamos los golpes… y uff… menos mal que no se rompió, así puede volver a intentarlo. El pequeño se enoja al ver cinco cometas de diferentes colores en el aire y mira defraudado la suya, todavía en su mano… pero no se vence, respira hondo y vuelve a intentar. Hasta que por fin… su cometa azul ya está en lo alto del firmamento, peleando por el puesto a la más alta.

Me mirás y me sonreís. Te devuelvo el gesto con los cachetes gordos y la boca llena de galletas. Largás una carcajada. Me tendés tu mano y decís algo del nene y su cometa. Pero estoy paseando por el centro de tu pupila, por el brillo en tu retina. Se agita mi alma, toman vuelo los pirpintos en mi estómago y deseo sumergirme en lo más hondo de tu mirada. Besás mi mejilla. Uy, eso no estaba planeado... Creo que me sonrojé un poco.

Vuelvo a tu retina, pero esta vez me deslizo a tu sonrisa. ¡Qué fantástico paisaje tenías escondido! ¿Puedo quedarme a vivir en tu sonrisa? Prometo cuidarla.

jueves, 22 de julio de 2010

Café de a dos

Menos mal que no compramos la misma marca de café.

No podría aguantar tomarlo todos los días, si al desviar la mirada de la taza no van a ser tus ojos los que me estén custodiando. No sé con qué lo acompañaría, si nunca voy a prepararme tostadas con queso y miel como las que vos me hacés.

Prefiero que el café de siempre siga teniendo ese aire a sagrado y necesario, pero cuando sea con vos, sea diferente, porque además, tendrá gustito a compañía y enormes sonrisas.

Diario de viaje

Debería escribir más seguido,
aun cuando no tenga nada que decir,
en un diario de viaje.

martes, 20 de julio de 2010

Round here

Round here we always stand up straight
Round here something radiates

[Por aquí siempre nos paramos con la frente en alto
Por aquí algo irradia]

Tx: Counting Crows, Round here | Ph: google.com | Edición: Valebé