jueves, 4 de agosto de 2011

Extrañando(la)

Un día se fue. Se fue y no volvió más. Desde entonces nadie se atrevió a mencionarla. Nadie me preguntó por ella. No pude volver a llamarla por su tierno apodo. Pero no hay día que yo no piense en sus brazos pálidos y su poblado cabello marrón. No hay postre que no quiera convidarle, ni vaso de gaseosa que no le sirva antes a ella. Hay días en que quiero darle tanto, que se me rebalsan algunas lágrimas. No me quejo, no me enojo, ni grito mirando al cielo. Pero la verdad es que a veces la extraño. Y quisiera abrazarla. Y pasarme horas mirándola cómo ríe con el gato que se le enrosca entre las piernas, le roba la silla y corre por el césped. Miralo a tu gato cómo corre. Mirá qué linda la plantita de mango cómo está creciendo. Ay, cuántas flores ha dado el jazmín este año. Pero voy a sentarme más lejos, el olor de tanta flor me descompone. Y yo le sirvo otra porción de flan. Las veces que quiera para verla comer con esas ganas y dejar el plato vacío comentando de lo rico que está. La abrazaría. La abrazaría muy fuerte. Le pediría que me acaricie. Le mostraría cómo me corté el pelo. Así, como a ella más le gusta. Y a mí me gustaba el suyo. Y sus ojitos brillosos. Y su sonrisa. Y su paz. La extraño, esa es la verdad. No hay día que pase sin extrañarla aunque sea un poquito.

5 comentarios:

mavalema dijo...

Al pensar en una persona y dedicar tiempo para el/ella, más se alarga su vida, quizás no su vida terrenal, pero si su vida espiritual. Los recuerdos alimentan su alma, y por más que no puedas sentirla, ella vive en vos!!

Clo dijo...

tampoco vos la mencionarás entonces?... su nombre. o su apodo. dejarán que se pierda? yo no la quiero anónima. a mí me interesa. yo deseo saberlo. creo que es lo justo al hablar de alguien, llamarla su nombre. me lo dices?
volveré por la respuesta. sea cual sea :-)

bitacora-81 dijo...

Las personas que dejan una marca en nuestra vida siempre quedarán inmortalizadas en nuestro interior... se dice que cuando una persona muere solo abandona su cuerpo físico, el alma es eterna y se convierte en un cuerpo etereo.

saludos.

Alejo Z. dijo...

Y así es, como huellas que inevitablemente borrará el mar pero que se cimentan en la memoria, y mientras lo último quede, todo existe y nada se desvanece.
Un abrazo Vale.

Valebé dijo...

Yeya es su tierno apodo.
Mi Yeya Lita.