jueves, 2 de julio de 2009
Vuelta después de una ida que nunca fue ida, ni menos huida
Flotaba en el suspenso preguntándome sobre su futuro, y una vez más lo dejo vivir, pero con la mayor libertad que nunca le haya dado. Queda como un espacio abierto, expectante al momento que lo necesite. Sin presiones, sin requisitos. Donde yo también puedo ser libre, porque si no lo soy en él, entonces dónde. Creo que empezar a limitarme fue lo que me alejó.
Y acá estoy, una vez más, para volver cada vez que así lo sienta, sin nada más en mente que expresarme, y sin nadie más en mente que yo misma. Quien quiera leer que lea, quien no quiera, pues que parta, pero esto es mío, y lo voy a compartir con quien realmente así lo desee.
domingo, 21 de junio de 2009
Silencio
Hoy quiero darte silencio. Para qué aparezco, preguntarás, si no vengo realmente a decir nada. Hoy quiero compartir con vos mi silencio. Quiero que seas parte de él. No voy a acceder al silencio causado por la ausencia; sino que voy a estar, pero dándote ese tiempo, dándome esa pausa. Ese que creo que necesitás, que sé que necesito, y que seguramente necesitamos. Hoy estoy en silencio, pero presente. Y quiero que lo sepas.
jueves, 11 de junio de 2009
sábado, 6 de junio de 2009
Pendientes
Tengo un sueño germinando y
un puñado de besos esperando
la cercanía de tus labios.
Actitudes y voluntad,
poca resistencia, mucha locura,
y todavía mucho por dar.
Pendientes en el alma,
en el corazón y en la conciencia
la liberación de tantas cadenas.
Tengo caricias acumuladas,
un manojo de confesiones
y una camionada de palabras.
Difícil resulta a veces,
intentan salir pero se esconden
nuevamente en cada intento.
La próxima será.
No debe ser tan difícil.
No merecés tanto silencio.
No quiero tanta ausencia.
Tengo dudas y certezas,
sueños e inquietudes,
deseos y promesas.
Me desarmo en sentimientos.
Me derrito en cada palabra.
Me deshago en cada roce.
Me inhibo en una mirada.
Penetro en ella, la siento.
Me da fuerza. Te siento.
Viajo en tus palabras
y revivo con cada sonrisa,
tu arma tan poderosa.
En tu abrazo permanezco,
entre caricias y miradas,
en este mar de pendientes,
sabiendo todo lo que podemos dar
y lo que podemos llegar a ser.
martes, 2 de junio de 2009
¿Eternidad? ¿Trascendencia? ¿Infinidad?
Pensamientos
S. XVII
domingo, 31 de mayo de 2009
Con la forma que fuere
Justo en el momento en que te pensaba, fuiste la hoja más roja del árbol más tupido. Fuiste la hoja que caía lentamente y cuya suave caída yo observé hasta que llegó al suelo húmedo. El sol te secó con sus poderosos rayos y te elevaste con el primer viento que se avecinó. Te elevaste libre y sin resistencia. Te dejaste llevar a la voluntad de la brisa otoñal que era la misma que chocaba mi cara y que despeinaba mi cabello.
Mientras subías por el aire dando unas divertidas vueltas, te convertías en un diente de león. Del león más grande, más poderoso, más sabio. Entonces el viento se detuvo para no quitarte ni un pedacito de vos. Y antes de emprender una nueva caída soltaste sólo una semillita, que luego germinaría y daría más vida.
Entonces te convertiste en nube. Eras un trazo blancuzco subiendo en el aire sin mucha consistencia, pero con decisión. Y allá arriba empezaste a tomar forma y fuiste una nube blanca. Y de a poco cobraste volumen. Y te multiplicaste y tuviste muchas formas. Justo en ese momento, desde acá abajo yo encontraba un conejito, un gato y un dragón en alguna nube que cruzaba el firmamento. Y al verla me acordaba de vos.
Un pajarito te hacía compañía, te acariciaba el cabello de nube y te daba besitos en el cuello. Te susurraba algo al oído mientras te cantaba lo que yo desde otro lado tarareaba. Y el cielo se oscureció de repente y empezaste a desintegrarte en gotas. Se desprendían de vos, te dejaban, y cada una mojaba un pedacito de tierra que no volvería ser el mismo nunca más. Y vos caíste en la última gota. En la más gorda y con más actitud, en la que supo esperar que el resto caiga antes. Caíste librada completamente a la fuerza de la gravedad. Y nunca hubieras pensado dónde irías a caer. Precisamente en la comisura de mis labios. De esta mujer que te pensaba mientras trataba de despejarse y cambiar de rutina mojándose un poco bajo la lluvia. De esta mujer que buscaba una respuesta mirando al cielo y disfrutando cada gota que la mojaba. Y con esa última gota abrí los ojos y miré al frente. Y te sentí parte de mí. No eras ni una gota, ni una nube, ni una hoja. Eras vos muy dentro mío, moviendo tus alitas y enseñándome a mover las mías. Sonriendo y dándome razones para sonreír. Convirtiéndome en estrella, y permitiéndome acompañarte. Elevándonos y brillando al mismo tiempo desde allá arriba. De la mano y en silencio, con la forma que fuere.
lunes, 18 de mayo de 2009
Táctica y estrategia
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón ni abismos.
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.
Mi estrategia
es que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
Mario Benedetti
(Ph extraída de internet)
Un grande, que tanto nos dejó.
